“La teoría de Steve funcionó desde el primer día…

… no hacía más que encontrarme con gente a la que hacía meses que no veía”, esto es lo que nos relata John Lasseter creador de Pixar, sobre las oficinas que diseñó  el líder en tecnología digital Steve Jobs.

En empresas altamente tecnológicas en las que la gente pasa horas y días enchufados a un ordenador, es necesario poner cara a tus compañeros de proyecto. Las mejores ideas se crean y potencian con las relaciones humanas, por ese motivo Jobs diseñó las oficinas de Pixar en torno a ese concepto.

“Si un edificio no favorece ese tipo de cosas, te pierdes gran parte de la innovación y de la magia que surge de los accidentes fortuitos. Por eso diseñamos el edificio para que la gente saliera de sus despachos y se mezclara en el atrio central con otras personas a las que, de otro modo, no verían”.   Steve Jobs

Este es un buen ejemplo de cómo funciona el BrandContainer, como los valores de la marca, creatividad, trabajo en equipo y diseño se pueden asimilar por ósmosis por el hecho de trabajar en el entorno laboral adecuado.

Un placer trabajar con Woody y Buzz Lightyear
Un placer trabajar con Woody y Buzz Lightyear cada día.

 

Estar rodeado de Nemo, Mr. Increíble y Buzz Lightyear… es estar rodeado de la gente que los diseñó y les dió vida y personalidad. Y seguro que las relaciones humanas de sus creadores han ayudado a definir los rasgos más emotivos y entrañables de estos personajes.

La experiencia, Patrimonio de la Marca

No lo decimos nosotros, lo dice el padre de la Teoría de la Relatividad. La única fuente de conocimiento es la experiencia. Si esta experiencia es uno de los patrimonios que tienen las marcas, porqué no sacarle el máximo partido.

Todas las marcas tienen experiencias que contar, lo importante es cómo y dónde hacerlo. El BrandContainer es la herramienta que nos permite catalizar toda esa experiencia y hacerla visible y sorprendente para las personas. Y hacerlo en los espacios de trabajo en donde entran en contacto con las personas.

Dos puertas separadas, un punto de encuentro común

Todas las jugueterías Imaginarium tienen un sólido punto en común, sus puertas de entrada. Una grande para los padres y una menor para los hijos (aunque muchos padres con afán de colegas han entrado también por éstas).

Desde la disyuntiva inicial, en la propia entrada, la marca Imaginarium nos está haciendo pensar y presentando unos valores de diseño, creatividad y formación que son inherentes a sus productos.

Esa puerta separadora, a priori, se convierte en un punto de encuentro para padres e hijos, para que cada uno satisfaga sus búsquedas, y para hacerlo en común. En un espacio donde los niños tienen a su alcance productos sorprendentes y llenos de imaginación, y los padres encuentran las soluciones y confianza para disfrutar y hacer disfrutar a sus hijos.

Este es un buen ejemplo de cómo funciona un BrandContainer, compartiendo los valores de la marca desde la llegada a la tienda, y potenciándolos en su interior. Dotando de poder a sus clientes, grandes y pequeños, desde que entran en contacto con la marca. Sin competencia, en armonía y con un recurso sencillo y cómodo.

La fuerza de la Marca