¿Una acción de BrandContainer en territorios ocupados?

Parece que esa es una de las últimas disyuntivas en las que nos pone el popular artista británico Banksy. Un lenguaje vendedor, fresco y con una carga emocional bárbara es el legado “graffitero” que nos plantea el artista en esta ocasión. Detrás de cada graffiti hay un concepto, un mensaje, una propuesta personal para el receptor del mismo.

Un mural con niños usando una torre de vigilancia para columpiarse aparentemente realizado por el artista británico de grafitis Banksy, en la calle principal en Beit Lahiya, en el Norte de la Franja de Gaza, el viernes 27 de febrero de 2015. 

Cuando hablamos de BrandContainer, hablamos de utilizar los espacios, en el más amplio sentido de la palabra, como canal de comunicación. Qué mejor espacio que el que habitamos, la ciudad, sus edificios o la carencia de ellos, los hoteles, sus habitaciones, etc, etc. Con este testimonio Banksy nos recuerda que no hay lienzo más poderoso que el que está en la calle. Aunque en esta ocasión cambie las luces de neón y led por las “pintadas” con una fuerza y mensaje desgarradores.

Un muro se convierte en una visión a la esperanza y la libertad. El aburrido gris se deja seducir por el azul del cielo para demostrarnos que otra opción es posible.

¿Puede un hotel tener vistas a un muro de hormigón?

Empezando por el nombre, toda una declaración de intenciones, Walled Off Hotel y siguiendo por la decoración de sus cuartos en los que, como en el ejemplo anterior, veíamos una guerra entre un soldado israelí y un palestino… de almohadas.

El contraste en que nos sitúa el artista es brutal, un mozo caracterizado como un mono nos abre la puerta y frente al verde de las terrazas nos chocamos con la rutina y monotonía del muro, triste testimonio del estado en que vive la población. Una crítica contra el sistema que sigue su rutina diaria y que no hará absolutamente nada por cambiarla.

No hay persona que no esboce una sonrisa ante esta imagen atípica que nos llega a todos al corazón.

¿Dónde empieza el arte, la crítica social o la venta de una marca?

La frescura, la esperanza  y el coraje son los puntos en común para contestar a esta pregunta. Podemos cambiar el mundo y podemos hacerlo cambiando los tópicos como en este graffiti en que el soldado es cacheado por una niña vestida como en un cuento, con sus calcetines blancos y su vestido rosa con lacito.

 

Esa capacidad de hacernos pensar, de sacudirnos de nuestra modorra diaria es lo que consigue una buena campaña de BrandContainer, una campaña como la de Banksy en Palestina.

Palestina desgraciadamente se ha convertido en un territorio en que el símbolo de la paz está en el punto de mira y debe de protegerse con chaleco antibalas.