Das Auto.

El coche, así de simple, y así de complicado es el claim de Volkswagen. Porque han convertido ese “el coche” en un tweet de desprestigio absoluto hacia la marca  (como podemos ver en el ejemplo adjunto).

Millones de spots en el mundo acaban con ese logotipo y ese claim, y ahora millones de tweets también.

Durante muchos años la marca “Alemania” ha estado sustentada, entre otras cosas, por la calidad de sus automóviles (No en vano lo inventaron). Y derrepente, de un plumazo, todo se ha puesto en entredicho. Y no sólo en términos de calidad mecánica, también en términos de ética, de sostenibilidad, de responsabilidad social corporativa…  ¡la tragedia parece no tener fin! Y lo más preocupante es que parece que ¡tampoco tiene principio! porque nadie asume la PIFIA cometida.

Almacén de vehículos terminados en Wolfburgo
Almacén de vehículos terminados en Wolfburgo

Lo que ha hecho Volkswagen costará mucho tiempo, si es que se consigue, en cicatrizar. Y la respuesta está en su creatividad, en su sinceridad, en su capacidad de generar empatía… y de hacerlo todo creíble. Porque el “trucar” coches durante años y años  para camuflar las emisiones de sus motores diesel, es un acto de vandalismo digno de las repúblicas bananeras que caricaturiza Woody Allen (que dicho sea de paso están presentes mucho más de lo que pensamos en Europa, América y Asia).

Pero volviendo a lo nuestro, al gigantesco fraude para la marca,

¿Qué puede hacer Volkswagen?

Pues una estrategia de BrandContainer con mayúsculas, enseñar sus instalaciones, su código ético, su implicación en el futuro sostenible de la humanidad… y bla, bla, bla. El problema es que ya no son creíbles. Y no lo serán  hasta que no consigan “liberar ese Volkswagen” que todos llevamos dentro. Hasta que no consigan generar empatía con las personas, hasta que no consigan que la marca se vea reflejada en una persona arrepentida y comprometida. Porque el ser humano siempre ofrecerá la otra mejilla a un semejante, pero nunca a una marca.

¿Este modelo tendrá o no, conciencia ecológica?
¿Este modelo tendrá o no, conciencia ecológica?

Y para todo eso una acción de BrandContainer es la solución ideal.Porque es la forma más sana y natural de comunicar a personas con personas, de resolver problemas de seres humanos con respuestas de seres humanos. El camino emocional es el único que queda para esta PIFIA monumental que ha cometido la marca Volkswagen (palabra de conductor de tres V Golf).

¡Que tengan suerte si son dignos de ella!

¿Qué hacemos con los prosumers?

¿Cuál es el mejor método para conocer y liderar la comunicación con nuestros clientes?

¿Cómo podemos aprovechar los comentarios  que nuestros clientes y potenciales  clientes publican en google ?

¿Cómo podemos conseguir la recomendación personal hacia nuestra marca?

La experiencia de producto  y la transparencia son algunas respuestas claves a estas inquietudes. Cada vez más consumidores “toman  el poder” en la comunicación y expresan sus opiniones a través de los medios sociales. Pero,

¿ Qué información transmiten?

¿De dónde  se nutren?

La respuesta está en el marketing de contenidos, la experiencia de producto y el conocimiento en profundidad de la marca. Éstas  son las fuentes de las que beben los prosumers. De ahí la importancia de acercar las tripas de la marca y del producto a las personas.

El BrandContainer es un canal de comunicación que potencia ese proceso y que hace partícipes a todos los “stakeholders” del mismo.

Transparencia y ética las bases de la comunicación de contenidos.
Transparencia y ética las bases de la comunicación de contenidos.

La reputación corporativa, la transparencia, el apoyar valores de sostenibili dad pueden hacer que el fiel de la balanza del comprador se dirija en un sentido o en otro. Y para eso una estrategia de BC es el mejor alliado.