No compramos marcas, compramos experiencias.

Welcome to...
Welcome to…

Hay dos variables que han cambiado radicalmente el mundo de la comunicación. La primera es que las empresas y sus marcas saben que el “ser buenos” ayuda a vender (el último informe de Deloitte demostraba que las empresas más sostenibles y con inquietudes demostradas de RSC, sortearon mejor la crisis) y la segunda es el papel de prosumidor de los consumidores (generadores de contenidos y opinión a la vez que meros consumidores).

Ver para creer, bienvenido al mundo del chocolate Cadbury.
Ver para creer, bienvenido al mundo del chocolate Cadbury.

Las personas buscan sentirse a gusto con los valores y la filosofía empresarial de los productos que consumen. Para conseguir ésto las marcas deben ir más allá del propio producto o servicio que ofrecen, deben conseguir que se metan en sus entrañas, deben generar experiencias en torno a él.

Desde la recepción la marca nos invita a descubrir lo que la hace diferentes a las demás.
Desde la recepción la marca nos invita a descubrir lo que la hace diferentes a las demás.

Veamos como lo ha resuelto Cadbury. Invitando  a sus clientes a vivir una experiencia en profundidad en el propio producto, viviendo la magia del chocolate desde dentro, recuperando una tradición centenaria.

Ahhh, la nostalgia de la infancia cuando veíamos circular las viejas furgonertas de Cadbury...
Ahhh, la nostalgia de la infancia cuando veíamos circular las viejas furgonertas de Cadbury…

En definitiva, desarrollando una acción de BrandContainer en su fábrica para sentir la marca, y revivir ese sentimiento cercano, para que cada vez que veamos una chocolatina en el lineal de un supermercado rememoremos nuestra experiencia con la marca.

Abrir las puertas de nuestra fábrica es un ejercicio de confianza mutua y eso es precisamente, lo que las marcas demandan ahora… y sus clientes también.

Los productos ya no se compran, se viven. Y para eso se inventó el BC.

Una experiencia con tu producto favorito...
Una experiencia con tu producto favorito…

 

¡Siempre nos quedará París!

Ayer martes, 5 de mayo, estuvimos en el Biz Afterwork que organizan las Cámaras de Comercio Europeas. El tema de debate fue la comunicación, presente, futuro, amenazas, tendencias…

La voz de Siri se nos ha hecho tan familiar que la mayoría de nosotros le hemos puesto cara y cuerpo imaginario hasta que nos indica que... ha llegado a su destino.
La voz de Siri se nos ha hecho tan familiar que la mayoría de nosotros le hemos puesto cara y cuerpo imaginario hasta que nos indica con su voz animosa que… hemos llegado a nuestro destino.

Hablamos de la evolución de las herramientas en la  comunicación, de la innegable ayuda que nos brindan los devices que tenemos a nuestro alcance. Cómo las azafatas virtuales están tan perfeccionadas que en ocasiones no sabemos si es una herramienta cibernética o son personas reales. Incluso, cómo, en las acciones bélicas las máquinas están sustituyendo a las personas.

drone

Indiscutiblemente cada vez se parece más a ese futuro Orwelliano que da un poco de miedo. Pero también hablamos de esos valores humanos que no son menos ciertos…  y que toda esa tecnología de la comunicación sin los contenidos desarrollados y vividos por el hombre no son nada.

¡Siempre nos quedará París!

Y París es la emoción, la creatividad, las ideas, todos los contenidos que están detrás de las máquinas y que hacen que la comunicación funcione.

¡Siempre nos quedarán los contenidos!