La experiencia, Patrimonio de la Marca

No lo decimos nosotros, lo dice el padre de la Teoría de la Relatividad. La única fuente de conocimiento es la experiencia. Si esta experiencia es uno de los patrimonios que tienen las marcas, porqué no sacarle el máximo partido.

Todas las marcas tienen experiencias que contar, lo importante es cómo y dónde hacerlo. El BrandContainer es la herramienta que nos permite catalizar toda esa experiencia y hacerla visible y sorprendente para las personas. Y hacerlo en los espacios de trabajo en donde entran en contacto con las personas.

Dos puertas separadas, un punto de encuentro común

Todas las jugueterías Imaginarium tienen un sólido punto en común, sus puertas de entrada. Una grande para los padres y una menor para los hijos (aunque muchos padres con afán de colegas han entrado también por éstas).

Desde la disyuntiva inicial, en la propia entrada, la marca Imaginarium nos está haciendo pensar y presentando unos valores de diseño, creatividad y formación que son inherentes a sus productos.

Esa puerta separadora, a priori, se convierte en un punto de encuentro para padres e hijos, para que cada uno satisfaga sus búsquedas, y para hacerlo en común. En un espacio donde los niños tienen a su alcance productos sorprendentes y llenos de imaginación, y los padres encuentran las soluciones y confianza para disfrutar y hacer disfrutar a sus hijos.

Este es un buen ejemplo de cómo funciona un BrandContainer, compartiendo los valores de la marca desde la llegada a la tienda, y potenciándolos en su interior. Dotando de poder a sus clientes, grandes y pequeños, desde que entran en contacto con la marca. Sin competencia, en armonía y con un recurso sencillo y cómodo.